Los recientes cambios en las reglas de las Grandes Ligas de Béisbol (MLB) se centran en mejorar el ritmo del juego y aumentar la seguridad de los jugadores, con el objetivo final de crear una experiencia más atractiva tanto para los aficionados como para los jugadores. Estos ajustes reflejan el compromiso de la liga de adaptarse a la naturaleza en evolución del deporte mientras se mantiene la integridad competitiva.